La principal comisión que soporta un fondo es la comisión de gestión.
Es una comisión que cobra la Gestora del fondo, y puede calcularse de tres maneras: en función del patrimonio del fondo, como un porcentaje sobre los resultados del mismo, o como una combinación de las fórmulas anteriores.
Lo más frecuente es la comisión calculada sobre el patrimonio del fondo.
Esta comisión es anual, y se descuenta diariamente del valor de la participación.
El partícipe no verá nunca un cargo en su cuenta por este concepto, ya que es una comisión que se cobra al fondo, no al partícipe.