Cómo funciona un fondo de inversión

Fondos de Inversión

1. Un fondo de inversión es un producto de inversión que reúne a distintos ahorradores (se llaman partícipes del fondo) que entregan su dinero a un gestor profesional para que lo invierta en aquellos activos que considere que son más adecuados, empleando sus conocimientos y su experiencia .

El fondo cuenta con una gestora, que es la que se encarga de invertir ese dinero según sea la política de inversión del fondo: podrá comprar acciones, letras del tesoro, bonos empresariales, materias primas e incluso otros fondos. 

2. Existen tantos activos financieros en los que invertir y se puede hacer de forma tan distinta que es necesario que haya una categorización de los fondos. Sin ella, el gestor gozaría de una libertad absoluta para invertir en lo que quisiera y ello tendría muchas repercusiones como, por ejemplo:

  • no seríamos capaces de saber en qué va a invertir nuestro fondo.
  • no podríamos saber si es adecuado a nuestro perfil de inversor.

Así, igual que en el supermercado los productos se agrupan por lineales y por estanterías, y sabemos que en cada una estarán ordenados los productos de una misma familia para que podamos encontrarlos con facilidad, con los fondos de inversión ocurre lo mismo: están clasificados por distintos criterios, muy útiles para que vayamos directos a la opción que nos interesa (fondos de renta variable Europa, fondos de renta fija a corto plazo, fondos para apostar por el sector salud….).

3. El gestor, con el dinero de los ahorradores, compra aquellos activos que considera más adecuados para cumplir con los objetivos del fondo. Estos activos conforman el patrimonio del fondo, que variará a diario en función de:

- los partícipes que vendan sus participaciones y los nuevos que entren

- la evolución de la cotización de los activos (acciones, bonos…) que ha comprado el gestor.

Este patrimonio se divide entre todos los ahorradores, cada uno tendrá un número de participaciones según el dinero que ha aportado. Todos los días el precio de la participación (que se llama valor liquidativo) cambia y puedes ir comparando el precio al que compraste y el de cotización, para ver si ganas o pierdes.

4. Si tu fondo no va bien y quieres cambiar a otro, o si han cambiado tus circunstancias y buscas otro enfoque a tu inversión, puedes vender tu fondo o hacer un traspaso a otro diferente. Esta última opción es interesante desde el punto de vista fiscal, ya que no tienes que tributar en ese momento. Esta es una de las ventajas de los fondos de inversión con respecto a las acciones: puedes cambiar de inversión sin peaje fiscal.

Una vez que decidas vender tus participaciones, sí que tendrás que pagar impuestos por la diferencia entre el valor de compra y el de venta.

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