Seguro que en algún momento has oído hablar de las carteras modelo. Lo más habitual es encontrarlo en la prensa, que de manera recurrente le pide a los analistas que hagan una cartera con aquellos valores que creen que van a tener un mejor comportamiento.
Además, muchos bancos o brókers envían a los clientes periódicamente informes sobre aquellas compañías o fondos que les parecen más atractivos. Vamos a ver qué son y si estos nos pueden ayudar en nuestro camino inversor las carteras modelo.
Qué son las carteras modelo
Las carteras modelo son carteras de inversión elaboradas por analistas de las firmas de inversión a modo de recomendación o sugerencia para sus clientes. A menudo, se hacen encuestas entre ellos para publicar las acciones o los fondos más mencionados.
Cómo nos pueden ayudar las carteras modelo
Las carteras modelo pueden ser muy útiles para establecer las proporciones en las que podemos repartir nuestra cartera, para tener un riesgo adecuado a nuestro perfil.
Normalmente, se hacen carteras modelo en base a ello y suelen existir tres rangos, de menos a más riesgo (volatilidad): conservadora, equilibrada y agresiva.
Como hemos comentado en otros artículos, es importante tener una cartera con una adecuada diversificación, y no se obtiene sólo por tener más activos, sino por la correlación entre ellos. Por ese motivo, es fácil que los expertos determinen mejor que nosotros esos niveles. Por ejemplo, en fondos se determina un porcentaje de renta fija, renta variable y mixtos.
Inversión activa
Si no quieres complicarte mucho a la hora de invertir, consultando la propuesta de tu bróker y si quieres, algún artículo en los que se resuma qué proponen otras entidades, puede ser suficiente para construir tu propia cartera e ir siguiéndola.
Ahora bien, si tienes ganas y tiempo, puedes investigar por tu cuenta y buscar otros fondos de un perfil similar. Es decir, si la composición de la cartera es de 30% renta fija, 40% renta variable y 30% fondos mixtos, con un total de siete fondos, puedes buscar fondos que te gusten más y que cumplan con esa distribución.
En cualquier caso, sigas la cartera propuesta por las entidades o hagas la tuya a partir de tus propios criterios, en ambos casos deberías hacer un seguimiento de la misma, ya que lo que hoy puede ser adecuado dentro de seis meses puede no serlo. No se trata de seguir el mercado al minuto, pero tampoco de confiar nuestro dinero a unos gestores y olvidarnos de él.